Me encuentro delante de la pantalla esperando que me responda a la pregunta pero parece que no lo va a hacer, así que intentaré contestarla yo. Detrás de Internet se esconden secretos a los que normalmente todos podemos acceder; solo hay que buscarlos…Un ordenador puede parir multitud de personas, (bueno esto no es del todo exacto, dicho así parece una barbaridad). Escribámoslo de otra manera: detrás de una computadora con Internet se esconden millones de individuos, ¿Qué no te lo crees? Pues fíjate más detenidamente y verás que detrás de cada frase hay un emisor ¿sigues sin verlo? Mira, ahí está.
Lo que quiero decir es que Internet nos ayuda a interaccionar con gente, quizás muy distante, que ni siquiera conocemos. Es una relación más global que permite descubrir teorías, conocimientos más dispares, enriquecernos. También podemos relacionarnos mediante el correo y el messenger (creo que los conoces ¿no, lector?). Hasta aquí todo bien pero, ¿qué pasa cuando el ordenador nos ciega de tal forma que no vemos a los que tenemos en frente?, ¿qué ocurre cuando nos enmudece para los más cercanos?
En formación las nuevas tecnologías nos allanan el camino. La educación a distancia facilita la labor en lugares como Australia, donde existen poblaciones muy distantes entre sí. Pero ¿se puede sustituir completamente este tipo de enseñanza por la presencial incluso en zonas donde el colegio, instituto, universidad se encuentran a un tiro de piedra de donde vivimos?… No sé lo que opinarás pero yo creo que no totalmente, pues, sobre todo en las primeras edades, la relación directa con los compañeros es trascendental y nos sumerge en una gran cantidad de valores y actitudes de los que nos podemos empapar de forma más significativa que en el estado no presencial.
Si has visto Jurassic Park te habrás dado cuenta que el que todo estuviera automatizado era un lujo pero también más peligroso. Una simple persona pudo conseguir que todo se fuera al traste.
Y podemos seguir así con cada una de las funciones que desempeñan las nuevas tecnologías y el ordenador en particular (que es en el que me he centrado) y veremos que todas o casi todas disponen de las dos caras de una misma moneda.
Pero bueno ¿Qué quiero expresar con este popurrí de palabras?, ¿considero a las nuevas tecnologías amigas o enemigas?… Pues ni lo uno ni lo otro. Para mí son una herramienta, y como tal pueden ser usadas como una ayuda o como un estorbo. Si no, piense el lector en un cuchillo (es muy útil para preparar la comida pero se puede revolver contra nosotros) o una simple cuerda (cavile el lector en los usos positivos y negativos que están supeditados a ella). En definitiva, el ordenador y su compinche Internet actúan como una lupa, intensificando los rayos de la moral humana. Ahora bien, ¿estos tienen intención de quemar un bosque o de insuflar calor a un ser helado? Ahí está el quid de la cuestión.
Si uno es crítico la computadora se vuelve nuestra amiga y nos ayuda a encontrar información, a interaccionar con una persona, un grupo, a acortar distancias… pero si no… este se transforma y nos enseña las fauces descargando adicción, automatismo, descontrol, introversión…
Por todo lo dicho propongo que los profesores (los que lo son y los que lo seremos) enseñemos a los alumnos las posibilidades de Internet (a este paso igual son ellos los que nos tienen que instruir a nosotros) pero siempre planteándoles que lleven una criba con ellos. Y también pido que nosotros dispongamos de una, que no solo van a ser ellos. Ya sabemos, ¡a predicar con el ejemplo!.